(Tu Dignidad o tu honor quiérelos como lo más preciado de tu existir, si no es así no hay razón por qué vivir...)
I
Es una brasa candente /
Lo que da al alma calor/
La dignidad, el honor/
Los defiendes con el diente.../
No dejes nada pendiente/
No le temas nunca a nada,/
Ya sin luz en la alborada
La brisa que apaga al ser/
Lo corta al anochecer.../
¡¡¡ Con deshonras perfumadas!!!/
II
La pureza o la decencia/
Es sutil y transparente,/
Es fulgor y brillo ardiente/
Es honor en toda esencia.../
El peligro va en cadencia/
De una música pasada,/
De una tonada aislada/
Que al oidor más experto/
No habrá éxito ni un acierto.../
¡¡¡ Si descuida el alma alada.!!!/
III
Ser digno es cosa muy seria/
Es actuar pegado al bien/
Y del cielo un parabien/
Reluce como una feria.../
La maldad como en histeria/
Con disfraz de hipocrecía/
Ya esconde su felonía,/
De falsa paz hace alarde,/
Por sus poros lo cobarde/
¡¡! Se fuga de su falsía.!!!
IV
La fortaleza del hombre/
Radica en su formación,/
Se precia tu educación/
Si eres digno de tu nombre.../
Y que aquí nadie se asombre/
Si el mundo te reconoce/
Y por más que rime o
prose/
No cejo en mi real intento,/
A mis versos doy sustento.../
¡¡¡ Y que mi honra al mal destroze.!!!/
Por: Pedro Moisés Díaz Flores
Martes
10 de diciembre del 2024 - Chincha – Perú






0 comentarios:
Publicar un comentario