Por la verdad científica, el rigor filológico y la dignidad de
nuestra identidad regional
Autor: Javier Castilla
"Los naturales de aquellos sus grandes Reinos del Perú, es
gente de muy gran policía y orden, y no le falta otra cosa, fino que V. M. lo
sepa"- Sto. Tomas 1560
Durante generaciones, la identidad histórica y lingüística de las
provincias de Chincha, Pisco, Ica, Palpa y Nazca han permanecido condicionada
por monografías escolares con escaso sustento, interpretaciones burocráticas y
un mercantilismo que privilegia el espectáculo por encima del conocimiento
histórico y del patrimonio cultural. La tradición gramatical hispánica,
iniciada por Antonio de Nebrija y continuada en el Perú por Fray Domingo de
Santo Tomás, concebía que las palabras guardan una relación de correspondencia
—u homología— con la realidad que designan. En ese sentido, Santo Tomás
afirmaba en 1560 que las voces de la lengua general poseían una perfecta
"CONVENIENCIA CON LAS COSAS QUE SIGNIFICAN". El propio concepto de
"conveniencia", definido posteriormente por el Diccionario de Autoridades
de la Real Academia Española (1729) como "correlación y conformidad entre
dos cosas distintas", expresa precisa-mente esa RELACIÓN ENTRE EL VOCABLO
Y LA REALIDAD NOMBRADA.
Desde esta perspectiva, la interpretación de los topónimos andinos
exige analizar la correspondencia entre su estructura lingüística, el
territorio y el contexto histórico-cultural, evitando considerarlos simples denominaciones
arbitrarias o meras metáforas. Es decir, sus vocablos no son etiquetas azarosas
ni metáforas caprichosas, sino descripciones lógicas, anatómicas y científicas
de la realidad física y del entorno. Hoy, en pleno mes de celebración de
nuestra bebida bandera, la identidad de la costa centro-sur se encuentra en una
encrucijada histórica. Como institución defensora de la cultura y la
rigurosidad histórica, la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA)
de Chincha emite el siguiente manifiesto ante la comunidad local y nacional:
1: La verdadera raíz de nuestro suelo. Nuestra investigación
sostiene que Phisco es un deverbativo del verbo phiscuña (que significa
"untar, alisar, allanar, enlucir"), el cual originó el auténtico
topónimo Pisco. Consideramos insuficiente la explica-ción tradicional que
asocia este nombre Pisco exclusivamente con el significado de 'ave', pues no
incorpora el análisis de la morfología verbal, la toponimia comparada ni la
geografía del territorio Nuestro análisis desde la lingüística histórica andina
y la geografía del territorio sostiene que nuestros ancestros generaron un
sustantivo a partir de una acción verbal para describir la majestuosa LLANURA
DESÉRTICA COSTERA: una superficie lisa y arrasada por el viento, patrón
compartido con otros topónimos de nuestra región y la costa sur como Topara
(thupa, pulido), Paracas (phara, seco) o Komatrana (koma, liso), Puruma (erial,
páramo). El nombre de Pisco rinde homenaje a nuestro imponente territorio y no
a la fauna alada. Durante los primeros años de la conquista, muchos cronistas,
intérpretes y funcionarios españoles enfrentaron dificultades para comprender
plenamente la estructura de las lenguas andinas aglutinantes y la cosmovisión
de las poblaciones de la costa. Cuando escuchaban un topónimo que describía perfectamente
el relieve
desértico (como phiscullanura), tendían a interpretarlos a partir
de los significados que conocían o les resultaban más familiares. Al notar que
en el quechua cuzqueño pisqu significaba ave, asumieron de inmediato que el
lugar se llamaba así por los pájaros. La consecuencia: NOS ENSEÑARON A MIRAR
NUESTRA PROPIA TIERRA CON OJOS EXTRANJEROS. Dejamos de ver la ingeniería de
nuestro territorio para empezar a ver "paisajes decorativos"
coloniales.
2: La responsabilidad ética de la gestión cultural
Como siguiente punto,
Señalamos con preocupación que empresarios, funcionarios, asesores y promotores
culturales promuevan o soliciten información por redes sociales, cuando su
verdadera labor es estudiar a profundidad el tema requerido por el ciudadano,
utilizando los recursos académicos y científicos correspondientes. Es
inaceptable que quienes ostentan cargos de confianza para resguardar nuestro patrimonio
abdiquen de la investigación rigurosa y recurran a la especulación de internet.
Exigimos desterrar de manera definitiva la filosofía simplista que se utiliza
para oficializar falsamente nuestra historia, ya que esto trae como
consecuencia directa la FALTA DE AMOR Y LA PÉRDIDA DE IDENTIDAD a nuestra tierra
por parte de las nuevas generaciones.
3: El legado de nuestras
mentes
Exigimos que el mes del Pisco deje de ser únicamente un festival
de consumo y espectáculos rítmicos superficiales. El Pisco se defiende
recuperando la verdad de su suelo: UNA TERRAZA DESÉRTICA habitada
históricamente por in-genieros, alfareros, diplomáticos y comerciantes. Ese
reflejo ancestral de comunicar nuestras ideas con elocuencia, negociar con
estrategia y defender causas con diplomacia sigue vivo hoy en los hijos de los
Chinchas(toda la región Ica) que representan con orgullo esta herencia
intelectual LIDERANDO las firmas legales, los estudios jurídicos más
prestigiosos del Perú y como motor agroexportador peruano más importante.
Fuimos, somos y seguiremos siendo una potencia de estrategas. Así como la
concentración de melanina en nuestra piel es una armadura de ingeniería
evolutiva perfectamente diseñada para protegernos de la radiación solar de
nuestro territorio, LA VERDAD DE NUESTRAS PALABRAS Y TOPÓNIMOS es nuestro
escudo cultural de supervivencia. Nuestros ancestros no hacían poesía de
escritorio; hacían CARTOGRAFÍA funcional de supervivencia en la arena, la
pampa- LOS LLANOS. Devolvamos a esta región la lógica, la ciencia y la dignidad
que siempre le pertenecieron.
La ANEA Chincha considera que ninguna fuente histórica, por
valiosa que sea, resuelve por sí sola una cuestión filo- lógica. La comprensión
del ORIGEN DE UN TOPÓNIMO exige el diálogo entre la historia, la lingüística,
la arqueología y la geo-grafía, estamos convencidos que una identidad regional
sólida se fortalece mediante el diálogo académico y la investigación
permanente. "Por ello, la interpretación onomástica solo adquiere valor
cuando resulta coherente con la evidencia histórica, arqueológica y
etnográfica."
¡QUE LA CIENCIA FILO-LÓGICA
REEMPLACE PARA SIEMPRE AL MITO DE OFICINA! CACHKANCHIRAQMI- ANEA Chincha- Julio
2026