Comprar cigarrillos o acceder a vapeadores sigue siendo posible para adolescentes en nuestro país, a pesar de que la ley prohíbe su venta a menores de edad. Esta situación, que se observa en distintos puntos de venta, facilita el acceso temprano a sustancias adictivas y expone a los menores a la dependencia a la nicotina y a daños en su salud que pueden manifestarse con el tiempo.
En el
Perú, la Ley N.° 32159, vigente desde 2024, prohíbe la venta de cigarrillos y
vapeadores a menores de edad; sin embargo, el problema no es reciente. Ya en el
año 2019, la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes (GYTS) con resultados
nacionales para Perú advertía que el 61.6% de los escolares fumadores no era impedido
de comprar cigarrillos por su edad y que el 49.2% accedía a ellos directamente
en puntos de venta, lo que evidencia una brecha que persiste en el tiempo.
De
acuerdo con su reglamento, los gobiernos locales tienen la responsabilidad de
fiscalizar el cumplimiento de esta normativa en establecimientos comerciales,
tanto en la venta a menores de edad como en la prohibición de publicidad y
promoción de estos productos; no obstante, en la práctica, la supervisión sigue
siendo limitada, lo que permite que estas restricciones no se cumplan de manera
efectiva.
El
problema se intensifica con la expansión de los vapeadores. Estos dispositivos,
percibidos erróneamente como menos dañinos, han ganado popularidad entre
adolescentes y amplían la exposición a la nicotina desde edades cada vez más
tempranas.
En el
Perú, el consumo de tabaco está vinculado a más de 22 mil muertes al año,
además de miles de casos de enfermedades prevenibles como cáncer, afecciones
respiratorias y cardiovasculares. Sus efectos no siempre son inmediatos, pero
sí progresivos y, en muchos casos, se evidencian cuando el daño ya es
significativo.
“Hoy
enfrentamos un problema que va más allá del cigarrillo tradicional. Las nuevas
formas de consumo están captando a jóvenes bajo la idea de menor riesgo, cuando
en realidad mantienen la exposición a sustancias que pueden desencadenar
enfermedades graves, incluido el cáncer”, advierte el Dr. Mauricio León Rivera,
director de la Liga Contra el Cáncer y cirujano oncólogo de la Clínica Ricardo
Palma.
El
especialista enfatizó que lo más preocupante es que el inicio ocurre a edades
cada vez más tempranas, ya que la exposición sostenida a estas sustancias
incrementa la probabilidad de desarrollar enfermedades a largo plazo, muchas de
ellas evitables si se actúa a tiempo. Por ello, es importante reforzar la
prevención desde el hogar, la escuela y el control en los lugares de venta,
frente a un consumo que evoluciona y exige una respuesta más firme y efectiva.
Cada
31 de mayo se conmemora el Día Mundial Sin Tabaco, una fecha que recuerda la
necesidad de reforzar las acciones de control, mejorar la educación en salud y
asegurar el cumplimiento de la normativa vigente.







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