Webinar del noveno encuentro RIJCHARIY realizado por CENSI, presentó estrategias del primer nivel de atención que mejoran el acceso, la confianza y la calidad de la atención en comunidades afroperuana
El Centro Nacional de Investigación Social e
Interculturalidad en Salud (CENSI), del Instituto Nacional de Salud (INS),
presentó la experiencia del distrito de El Carmen, en Chincha (Ica), sobre la
implementación de servicios del primer nivel de atención con pertinencia
intercultural en población afroperuana. La ponencia lo realizó la Mg. Leonor
Córdova Casalino y estuvo dirigida a personal de salud y público interesado en
el enfoque intercultural.
Durante
el evento se expuso cómo los establecimientos de salud de El Carmen y San José
han adaptado sus servicios considerando las características culturales de la
población. Estas acciones contribuyen a mejorar el acceso oportuno y la
aceptación de los servicios para poner en práctica la pertinencia
intercultural.
Entre
las principales estrategias, se presentaron las actividades extramurales que
priorizan comunidades con limitaciones de acceso, incluyendo intervenciones en
centros laborales y la implementación de horarios diferenciados acordados con
la población. Esto permite acercar los servicios de salud a los espacios donde
se desarrolla la vida cotidiana.
Asimismo,
se mostró el proceso de implementación adecuación de la pertinencia
intercultural en los establecimientos mediante la ambientación de espacios, la
señalización bilingüe y el fortalecimiento del registro de la autoidentificación
étnica y de participación en toma de decisiones de la población afroperuana. Estas
medidas facilitan la comunicación y reducen las barreras en la atención.
En
esta experiencia expuesta se resalta el proceso de articulación con la medicina
tradicional y comunitaria en los servicios de salud de Chincha y San José. Se
señaló la participación de agentes comunitarios de salud y la existencia de un
directorio de agentes de medicina tradicional como parteras, curanderos,
hueseros y rezadores reconocidos a nivel local. Esta articulación permite
complementar la atención y mejorar el seguimiento de gestantes y personas con
enfermedades crónicas.
En
esa misma línea, se abordó el manejo de síndromes culturales, como el “mal de
ojo”, el “susto” o la “mollerita hundida”, los cuales son reconocidos y
registrados durante la atención. El personal de salud incorpora estos
referentes en la consejería, brindando orientación sin deslegitimar las creencias,
con el objetivo de prevenir riesgos y fortalecer la relación con la población.
Finalmente,
se destacó la capacitación del personal en salud intercultural y el trabajo
articulado con instituciones locales para sostener estas iniciativas. A través
de RIJCHARIY, el CENSI promueve el intercambio de experiencias que contribuyen
a reducir brechas en el acceso a servicios de salud y fortalecer una atención
con pertinencia intercultural en el país.







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