Dos de los
niños permanecen en estado crítico y con pronóstico reservado.
Tres menores
de 3 años, 7 años y una bebé de apenas 10 días de nacida, vienen recibiendo
atención especializada en el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja,
luego de sufrir graves quemaduras durante el incendio que consumió su vivienda
en el distrito de Grocio Prado, provincia de Chincha, región Ica.
Los pacientes recibieron atención inicial en el hospital
San José de Chincha y posteriormente referidos al INSN San Borja debido a la
gravedad de sus lesiones.
A su llegada el último viernes, fueron atendidos por
un equipo multidisciplinario de la Sub Unidad de Atención Integral
Especializada al Paciente Quemado, que realizó la evaluación clínica,
curaciones especializadas y limpieza quirúrgica de las heridas.
Los hermanos de iniciales E.G.L.A.(3 años) y Y.J.
L.A. (7 años) fueron internados en la Unidad de Cuidados Intensivos de
Quemados, mientras que la bebé A.B.L. (10 días de nacida) permanece en la
Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal.
De acuerdo con el informe médico, el niño de 3 años
presenta quemaduras en el 50.5% de la
superficie corporal, en tanto que la niña de 7 años registra 23.5% de
superficie corporal quemada.
Ambos permanecen en estado crítico, con pronóstico
reservado y bajo monitoreo permanente. Por su parte, la recién nacida presenta
quemaduras en el rostro y su estado de salud es estable. También permanece con
vigilancia médica especializada.
La directora general del INSN San Borja, Dra. Zulema
Tomas Gonzales, expresó sus condolencias a los padres de los menores, quienes además
son abuelos de la bebé, por la pérdida irreparable de sus hijos de 18 y 14
años, fallecidos a consecuencia del incendio.
Asimismo, les manifestó el compromiso del Instituto
de brindar toda la atención médica y el acompañamiento emocional que requieran
durante la permanencia hospitalaria de sus hijos y de su nieta.
Es preciso señalar que la atención de los tres
menores está cubierta de manera integral a través del Seguro Integral de Salud
SIS.
Como parte de la política de humanización de la
atención que impulsa el INSN San Borja,
los padres, Gilda Avalos y Jesús Lévano, permanecen en el albergue hospitalario
del octavo piso, donde cuenta con alojamiento,
alimentación y soporte emocional, lo que les permite mantenerse cerca de sus
hijos y de su nieta durante este difícil proceso.








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