martes, 23 de junio de 2026

LA LINGÜÍSTICA AL DÍA

               


         ENANTES

 

Enantes se formó en el siglo XII por aglutinación de la preposición en y el adverbio antes; tal vez hubo allí influencia de las numerosas locuciones temporales introducidas por en: en este momento, en ese entonces, en aquel año, etc.

La preposición en cumplía en enantes una mera función formal (quizá también estilística). Enantes era, por tanto, un virtual sinónimo de antes, y del mismo modo lo fueron otras formas compuestas como enenantes (con reduplicación de en), denantes (en que aparece como tercer elemento, antepuesto, la preposición de) y aun endenantes (con en repetida antes y después de la preposición de).

En los países del Pacífico, sin embargo, dos de las formas compuestas de antes han sobrevivido en el habla culta familiar; en el Perú y Ecuador ha triunfado enantes y, en Chile, denantes. En los tres países se corrigen como vulgares e incorrectas las formas con reduplicación enenantes y endenantes.

Pero hay algo más importante que la supervivencia de un arcaísmo en el caso de enantes: en nuestra habla este adverbio se ha especificado para expresar la fracción del pasado inmediatamente anterior al presente. Si alguien dice "enantes te llamaron por teléfono", su interlocutor sabe con certeza que la llamada se ha recibido en un lapso anterior no más extenso que una media hora (enantitos hace la distancia entre presente y pasado aún más corta).

La lengua general carece de un adverbio específico de pasado inmediato; para expresarlo se vale de frases como hace un momento, etc. Enantes remedia, pues, una deficiencia del idioma.

Enantes y antes, que ya no pueden considerarse como términos semánticamente equivalentes, tampoco son sintácticamente intercambiables en nuestra habla. Enantes no se emplea nunca, por ejemplo, antecediendo a las partículas de, que: si bien se puede decir —con matices diferentes— 'Juan vino antes' o 'Juan vino enantes', solo puede decirse 'Juan vino antes de tú', 'Juan vino antes de comer' (y no *Juan vino enantes que tú, ni *Juan vino enantes de comer).

Por todas estas razones enantes nos resulta insustituible. Pero nuestra predilección por su uso, aunque en cierto modo justificada, no nos debe impedir considerar las cosas desde el punto de vista de la unidad de la lengua.

En la edición de 2001 del Diccionario académico se consigna el adverbio enantes con la acepción americana de "recientemente" y la desusada de "antes".

Fuente: P_ HPM

Por: Juan Yataco Carbajal (Docente Universitario)

                                                       D.N.I. 21810657

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