ENANTES
Enantes se formó en el siglo XII por
aglutinación de la preposición en y el adverbio antes; tal vez hubo allí
influencia de las numerosas locuciones temporales introducidas por en: en este
momento, en ese entonces, en aquel año, etc.
La preposición en cumplía en enantes una
mera función formal (quizá también estilística). Enantes era, por tanto, un
virtual sinónimo de antes, y del mismo modo lo fueron otras formas compuestas
como enenantes (con reduplicación de en), denantes (en que aparece como tercer
elemento, antepuesto, la preposición de) y aun endenantes (con en repetida
antes y después de la preposición de).
En los países del Pacífico, sin
embargo, dos de las formas compuestas de antes han sobrevivido en el habla
culta familiar; en el Perú y Ecuador ha triunfado enantes y, en Chile,
denantes. En los tres países se corrigen como vulgares e incorrectas las formas
con reduplicación enenantes y endenantes.
Pero hay algo más importante que la
supervivencia de un arcaísmo en el caso de enantes: en nuestra habla este
adverbio se ha especificado para expresar la fracción del pasado inmediatamente
anterior al presente. Si alguien dice "enantes te llamaron por
teléfono", su interlocutor sabe con certeza que la llamada se ha recibido
en un lapso anterior no más extenso que una media hora (enantitos hace la
distancia entre presente y pasado aún más corta).
La lengua general carece de un
adverbio específico de pasado inmediato; para expresarlo se vale de frases como
hace un momento, etc. Enantes remedia, pues, una deficiencia del idioma.
Enantes y antes, que ya no pueden
considerarse como términos semánticamente equivalentes, tampoco son
sintácticamente intercambiables en nuestra habla. Enantes no se emplea nunca,
por ejemplo, antecediendo a las partículas de, que: si bien se puede decir —con
matices diferentes— 'Juan vino antes' o 'Juan vino enantes', solo puede decirse
'Juan vino antes de tú', 'Juan vino antes de comer' (y no *Juan vino enantes
que tú, ni *Juan vino enantes de comer).
Por todas estas razones enantes nos
resulta insustituible. Pero nuestra predilección por su uso, aunque en cierto
modo justificada, no nos debe impedir considerar las cosas desde el punto de
vista de la unidad de la lengua.
En la edición de 2001 del Diccionario
académico se consigna el adverbio enantes con la acepción americana de
"recientemente" y la desusada de "antes".
Fuente: P_ HPM
Por:
Juan Yataco Carbajal (Docente Universitario)







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