Autora: Prof. Silvana T. Sánchez Mendoza
En el nivel inicial, el material didáctico no
es un accesorio, sino el mediador fundamental entre el pensamiento del niño y
la realidad. Para la estudiante en formación, la selección y creación de estos
recursos en su centro de prácticas define la calidad de su intervención
pedagógica.
Es vital que la futura docente priorice
el uso de materiales no estructurados y reciclados. Estos recursos promueven el
pensamiento divergente: una caja de cartón o un títere de tela poseen infinitas
posibilidades frente al juguete comercial limitado. El material concreto
permite que el niño de 0 a 5 años construya nociones lógicas, desarrolle su
expresión oral y gestione sus emociones a través del juego simbólico.
Dominar la elaboración de materiales
propios no solo demuestra creatividad, sino una ética de sostenibilidad y
autonomía. Una docente que transforma su entorno en oportunidades de
aprendizaje garantiza una educación pertinente, lúdica y profundamente significativa.







0 comentarios:
Publicar un comentario