El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil reporta que 52,468 menores de edad y 27,991 adultos en situación de vulnerabilidad accedieron a trámites de identidad en campañas itinerantes.
Durante los
meses de enero y febrero de 2026, el Registro Nacional de Identificación y
Estado Civil (Reniec) gestionó un total de 80,459 trámites de Documento
Nacional de Identidad (DNI) a través de sus jornadas de atención
descentralizada. Esta cifra consolida el impacto de la institución en el
cierre de brechas de indocumentación, manteniendo un despliegue operativo
constante en diversas regiones del Perú que permitió atender a un promedio de
1,363 ciudadanos por día. La estrategia institucional se centró en facilitar el
acceso a la identidad como derecho fundamental para el ejercicio de la
ciudadanía y el ingreso a programas sociales del Estado.
Prioridad en la identificación de menores de edad y
poblaciones vulnerables
El enfoque principal del despliegue fue la atención de
la población infantil y adolescente, sector que representó el 65% de la demanda
total. Un total de 52,468 menores de edad lograron concretar sus trámites de inscripción
por primera vez o renovación de DNI, lo que asegura su visibilidad ante el
sistema estatal para servicios de salud y educación. Por su parte, la atención
a ciudadanos mayores de edad alcanzó los 27,991 trámites, priorizando a
personas en situación de pobreza y vulnerabilidad social detectadas en las
zonas de intervención de las brigadas móviles.
Incremento de la operatividad y capacidad de respuesta
en febrero
El análisis estadístico muestra un notable cambio
entre el primer y segundo mes del año. Mientras que en enero se registraron
52,870 atenciones, en febrero la cifra descendió a 27,589 trámites. Durante
enero, la capacidad instalada permitió alcanzar picos de hasta 3,178 atenciones
en una sola jornada (viernes 30 de enero).
Descentralización de servicios mediante la estrategia
DRIAS
Estas acciones fueron ejecutadas por la Dirección de
Restitución de la Identidad y Apoyo Social (DRIAS), bajo el marco de la
"Estrategia Verano Inclusivo". La cobertura alcanzó puntos críticos
en regiones como Piura, Trujillo, Ayacucho, Chimbote, Cusco e Ica, donde se
establecieron centros de atención temporal en locales comunales y centros
educativos.
Esta labor operativa no solo se limitó a la captura de
datos biométricos, sino que incluyó el asesoramiento integral en actas de
nacimiento y otros servicios de registro civil necesarios para formalizar la
identidad de los ciudadanos peruanos en las zonas de mayor exclusión.








