De acuerdo con los hechos acreditados durante las
audiencias, el suceso se registró en junio de 2008 en la jurisdicción de Ica.
El hoy condenado, a-provechando la cercanía al ser pareja sentimental de la tía
de la víctima, abordó a la menor cuando esta contaba con apenas 12 años de
edad. Mediante el uso de la fuerza física, el sujeto obligó a la agraviada a
subir a su vehículo para trasladarla hasta una choza ubicada en el distrito de
La Tinguiña, donde consumó el ilícito penal. Seguidamente, profirió amenazas en
su contra con el objetivo de infundirle temor y evitar que denunciara lo
ocurrido ante sus familiares.
Durante el proceso judicial, la representante del
Ministerio Público logró enervar la presunción de inocencia del imputado
mediante la presentación de pruebas científicas y documentales irrefutables. Entre
los principales elementos de convicción destacaron el certificado médico legal
y el protocolo de pericia psicológica, instrumentos que confirmaron las severas
afectaciones físicas y el profundo cuadro de trastorno postraumático generado
en la víctima. Ante la contundencia de las pruebas, la Sala Penal competente
emitió la respectiva condena, fijó el pago de una reparación civil de 5000
soles a favor de la parte agraviada y ordenó que el sujeto fuera sometido a un
tratamiento terapéutico especializado.
Con este importante resultado, el Ministerio Público
reafirma su compromiso institucional en la firme defensa de la legalidad, la
protección de los derechos ciudadanos y la salvaguarda de los intereses públicos.
La institución continuará su labor incansable para asegurar que los delitos
graves no queden impunes y garantizar el acceso a la justicia de las
poblaciones más vulnerables.







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