Por: Víctor Campos Ñique
César Panduro
Astorga no es un personaje ajeno a la Región Ica, por el contrario, es conocido
por la promoción cultural que realiza como, por ejemplo, impulsa el Festival
“Poetas en la Arena”, que se lleva a cabo en Huacachina, en Ica.
Es poeta, escritor, docente, bibliotecario de la
Biblioteca “Abraham Valdelomar” y tiene varios libros publicados, entre ellos:
“Cuando cae un hoja”, “Memorias de acequia”, “Los lados del agua”, “Una rosa
junto a mi pie”, “Vidas de barro”, “Morir el cielo”, “Te espero bajo el mango”,
“La última sombra del agua”, “De barrios y ternuras”, “Los intocables”, “Bajo
la duna”, entre otros.
La más reciente publicación de Panduro tiene por título
“No olvides el camino”, libro que reúne algunos relatos que César nos ha venido
contando de forma oral y otros que el autor ha guardado para la presente
edición.
El libro está dedicado a la memoria de su señor padre,
Alfredo Panduro Guevara.
En la contraportada se lee: “La capacidad que tiene la
vida para desplazarnos de la alegría a la tristeza más honda es un misterio que
nos acompaña a diario. No queda sino aceptar la risa y la lágrima, salir a la
calle y vivir intensamente, en busca de alguna historia que nos permita comprender
que toda circunstancia dolorosa puede transformarse en la anécdota que nos
ayude a ironizar la existencia.
César Panduro Astorga nos entrega un conjunto de
historias cargadas de risa, amor y bochorno. ¿Qué hacer con el enamorado que
se equivoca de casa durante una serenata?, ¿Cómo consolar a quien ha perdido a
su mascota?, ¿Puede un profesor hacerse pasar por cura para salvar la fiesta de
un pueblo?
Las respuestas están en este libro, atravesado por la sabiduría popular y por momentos tragicómicos que revelan esa entrañable manera de sufrir --- y de reír --- que define la experiencia de ser peruano.”
El libro trae títulos en los relatos como: “Don Quijote y el Perú”, “No tener libros”, “El amor sana”, “Cuida a tus viejos”, “Abuela”, “El niño que va a leer a la biblioteca”, “Ni pal pasaje”, “Al pie del desierto”, “Alguna vez plagié”, “Educación cívica”, “¿Dios?”, “Caminar por Ica”, “La mujer que vendía chanfainas”.
Pero hay dos relatos que quiero mencionar porque son
muy significativos: “Nadie nace leyendo” y “Chincha huele a niñez”.
Sí, César Panduro Astorga tuvo en su niñez un fuerte
vínculo con nuestra ciudad. Chincha forma parte de la biografía vital del poeta
y por ello los invito a leer todo el libro pero especialmente este relato, toda
vez que nos cuenta con el corazón su experiencia de infancia en nuestra
provincia de Chincha.







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