Con apenas 11 años, Mathías Fernando Trujillo Peña ha demostrado que cuando se une el talento, la constancia y el amor familiar, los sueños se convierten en realidad.
Él es beneficiario de la Asistencia Económica por Orfandad, del Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar (Inabif), entidad adscrita al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), y logró el tercer lugar nacional en el concurso de comprensión lectora “El Perú Lee”, organizado por el Ministerio de Educación.
El joven estudiante, acompañado de sus compañeras Melany Stefania Mundini
Chipana y Killary Leskey Luna Bravo, representó con orgullo a la Institución
Educativa José de la Torre Ugarte de Pisco, Ica, en este certamen que tuvo sus
etapas previas en el ámbito de las aulas, distrital, provincial, regional y
macrorregional, antes de llegar a la final en la capital.
En el auditorio Mario Vargas Llosa de la Biblioteca Nacional del Perú,
frente a talentosos escolares de doce regiones del país, el equipo pisqueño
brilló con su claridad, su razonamiento y su pasión por la lectura.
El reto fue mayúsculo: a partir de un texto sobre la atmósfera terrestre,
los participantes debían proponer un título y sustentar su interpretación. Sin
dudar, Mathías eligió “La atmósfera, una capa protectora”, y explicó con voz
firme lo esencial de cuidarla. “La atmósfera nos protege de la radiación solar,
nos permite respirar y estabiliza la temperatura. Debemos cuidarla evitando la
contaminación”, dijo, con una convicción que conmovió al jurado.
Pero este logro no es el único que ilumina su camino. Mathías también
destaca en el mundo de las ciencias exactas: en los últimos dos años ha ganado
más de 20 medallas en diversos concursos de matemáticas. Su disciplina y curiosidad
son reflejo de una educación basada en el esfuerzo, la motivación y el ejemplo.
Su madre, Marina Peña Vásquez, lo acompaña en cada paso. Desde su hogar
en la cooperativa Miguel Grau, en Pisco, ella combina su trabajo en la
repostería con el cuidado de sus dos hijos, Mathías y el pequeño Denzel, de
cuatro años. “Procuro que tengan todo y les brindo todo el cariño del mundo.
Son muy respetuosos y educados. Su papá siempre les inculcó ser personas de
bien”, cuenta emocionada.
Marina reconoce con gratitud el apoyo que recibe del Estado a través de
la Asistencia Económica por Orfandad del Inabif, un respaldo que le permite
cubrir los gastos educativos, de salud, vestimenta y alimentación de sus hijos.
“Esta ayuda llega cuando más se necesita, y gracias a ella puedo seguir
impulsando los sueños de mis niños”, expresa con una sonrisa llena de orgullo.
La historia de Mathías es más que la de un estudiante brillante, es de
una familia que, con esfuerzo y esperanza, transforma la adversidad en oportunidades.
En cada palabra leída, en cada texto comprendido, se refleja el poder de la
educación y el compromiso del MIMP y del Inabif con el bienestar integral de la
niñez peruana. Porque cuando un niño lee, sueña; y cuando un sueño se alimenta
con amor, todo el Perú crece con él.







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