“El tiempo pasa… el tiempo no se detiene”, frase popular ligada a la jerga deportiva, que nos sitúa cada 365
días en la esperanzada idea de que: el año que comienza será mejor. Hago esta
sencilla reflexión porque la esperanza, viene a ser la espera de que las cosas
se den como nos gustaría pero, en el mayor de los casos, “La Realidad”, casi
siempre es otra.
Si revisamos nuestros deseos
de cada 31 de diciembre de los años anteriores, recordaremos que todos
pedíamos que tengamos un mundo mejor, … un mundo sin necesidades y sin
corrupción, un mundo de Paz y de Amor. Sin embargo, transcurrieron los 365 días
de cada uno de esos años y las cosas no fueron como las habíamos deseado. Eso
ha hecho que permanentemente crezca nuestra frustración y nuestra desesperanza.
Si analizamos con serenidad
las razones por las que las cosas no se dieron como queríamos, nos vamos a
encontrar con la gran culpable: “La
corrupción”. Ese flagelo que se ha posesionado en casi todos los niveles
de la sociedad y, no sólo del Perú sino del mundo.
Muchos censuramos y criticamos
la corrupción pero, la gran mayoría, la concibe simplemente como “algo muy malo” pero, no conocen
su verdadero significado ni sus implicancias por eso, a fin de alertarlos, y evitar
que se vean involucrados en ella, les aclararemos lo siguiente:
*Corrupción, viene a
ser la “acción” o la “inacción” de una o varias personas quienes, a través de
la manipulación de los medios de un sistema, ya sea para beneficio propio o ajeno,
tergiversan los fines de algún recurso en perjuicio de los demás.
*Corrupción, es el
acuerdo inmoral entre un corruptor y un corrupto o, entre corruptos aliados en
perjuicio de otros. Por eso, no existe la corrupción con un solo agente.
Obligadamente tienen que participar en el acto de corrupción dos o más personas
que son las que se benefician de ella.
*Corrupción, es la depravación moral y social,
relacionada con la deshonestidad y la perversión. Por eso es que el corrupto,
resulta ser un deshonesto y un pervertido.
*Corrupción, es el
hecho que facilita y/o, da origen a hechos criminales como: el tráfico de drogas,
el lavado de dinero y la prostitución en sus diferentes formas y agentes.
Después de estas muy serias
disquisiciones, precisaremos a los dos agentes que participan en ella:
El Corruptor: Es la persona que incita, induce o coacciona a otra
persona sobre la cual tiene influencia, para que cometa actos de corrupción.
El corrupto: Es la persona que, por voluntad propia y con conocimiento,
se vale de un sistema público o privado para beneficio de él o de personas de
su entorno laboral, familiar o amical.
Lo más triste de este fenómeno
es que: muchas veces, se han creado organismos o instituciones con la
finalidad de combatirla pero, en el mayor de los casos terminan involucrados en
ella. Más triste resulta, cuando estos hechos son denunciados ante el Ministerio
Público, el Poder Judicial o la Policía, que deberían ser los celosos
guardianes del cumplimiento de la Ley y de la Justicia pero, caemos en la espiral
corrupta que no nos permite defendernos de ese monstruo que se viene apoderando
de casi todos los gobiernos del mundo.
“Corrupción Política” Es el mal uso público del Poder, para conseguir una ventaja
personal o para tercera persona. En el sector público, la corrupción se puede
dar de las siguientes formas: “soborno”, “tráfico de influencias”, “extorsión”,
“Prevaricación”, “patrocinio”, “nepotismo y “compadrazgo” y, entre estas diferentes
modalidades, están comprendidos: el cohecho, la colusión, la concusión y la
malversación entre otros.
Ya estamos advertidos y
sólo nos queda luchar contra ella y no caer en sus garras.
Por: José Castro Silva
Col. 046
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