Un caso que llama
poderosamente la atención y que nos puede servir como medida de precaución
-sobre todo a indefensas mujeres que toman un vehículo cualquiera para llegar a
su destino- acaba de suceder en la provincia de Chincha y que merece desde
luego, una exhaustiva investigación.
La víctima de este
espeluznante hecho es una jovencita de apenas 16 años de edad, que dirige un
pequeño negocio de venta de ropas en el Mercado de Abastos de Chincha, ella
debía haber salido de su negocio el jueves Santos al promediar las 10 de la
noche, tal como lo anunció a su familia vía telefónica, para llegar a su vivienda,
sito en barrio Chavalina.
Pero resulta que
desde la hora indicada nunca se asomó, nunca supieron nada de ella, a pesar de
que las llamadas telefónicas se sucedieron una y otras veces. Ante este inusual
misterio, la familia entera se movilizó por distintos lugares sin resultado
alguno.
La sorpresa llegó por
fin la mañana del domingo último, cuando ella al comunicarse por celular, dijo
a sus familiares, que unos desconocidos que ocupaban una mototaxi de co
lor amarillo, la
tenían secuestrada en un lugar desconocido, escuchándose su voz, un tanto
quebrada por el llanto.
Tras tantas
incertidumbres, el lunes -en horas de la mañana- la chica nuevamente llamó por
celular a su familia, diciéndoles que lo esperen al costado de la Iglesia Santo
Domingo, donde los iba a esperar, añadiendo que su mamá vaya sola, porque si
acompañaban otros familiares, estos serían muertos por los desconocidos, conforme
les dijeron.
Acatando el pedido,
la mamá se constituyó el lunes en el lugar citado, y en efecto encontró a su
hija al costado de ese tem-plo chinchano, con síntomas de estar totalmente
dopada.
En esa lamentable
situación, una unidad policial del cercado la condujo al hospital Essalud
Chincha, donde quedó internada para su tratamiento y recuperación.
Aunque esta narración
parece extraída de una novela, esta situación que conmueve a cualquiera,
constituye un nuevo caso que acaba de suceder en Chincha. Las autoridades tienen
la palabra.






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